Rosas isabelinas. De la tierra que mi mujer y yo trabajamos. Las he bautizado así en honor a ella, que a fin de cuentas es la que se encarga de las flores, yo intento hacer el resto de los trabajos "pesados". He elegido las rosas para acompañar un pequeño y reciente poema mío. Espero que os guste, si no es así mandarme un comentario. Y si os gusta, mandarlo también.
Y la vida después... (Profundamente yo)
Del mar, las aguas
del cielo, las estrellas
de la vida, la muerte
del destino, la incertidumbre
y la duda.
Del amor ¡Quién sabe del amor!
Del amor, la sorpresa quizás
el desconcierto, la ilusión
las aguas, las estrellas
la incertidumbre
las dudas
y la muerte
y la vida después... la vida.
(Francisco Vila. A Coruña, 16 de Octubre de 2008)