martes, 20 de abril de 2010

Es el silencio...

John William Godward




Es el silencio
la espera
que precede a los recuerdos.

Es el silencio
la puerta
que conduce a la memoria.

Es el silencio
la clave
que esconde los secretos.

Es el silencio
el sueño
que duerme los momentos.

Es el silencio
el destino
del dolor de las palabras huecas.

Es el silencio
el espacio
donde vuelan los planetas.

Es el silencio
el lamento
del dolor de las promesas.

Es el silencio
el murmullo
del fluir de las mareas.

Es el silencio
el aullido
de los lobos en la estepa...

y el romper de las olas en las peñas
el crepitar de las brasas en la hoguera
el chorreo de las aguas en las fuentes
y los pasos vacilantes en la hierba
el aplaudir alegre los aciertos
el rasgueo de las notas en las cuerdas
el discurrir de los ríos mar adentro.
El bramido del viento en las cumbres
donde reina la tormenta
el quejido del bosque por las noches
en los brazos de la niebla.
Es el silencio cuando grita el poeta
cuando llora el poeta
cuando es parte y es dueño
de los versos cuando sueña...

¡Silencio!

está apunto de exhalar su último suspiro

¡Silencio!

la última voz

¡Silencio!

del arrogante eco.



Francisco Vila
(A Coruña, Abril 2010)


domingo, 4 de abril de 2010

Aquí estoy, he vuelto...

Semana Santa 2010




Aquí estoy, he vuelto. Se han acabado las vacaciones y os he echado de menos, espero que vosotros a mí también, por lo menos "un pouquiño". No os podría contar, con palabras normales, todo lo que ha pasado o dejado de pasar estos días. Por eso, creo yo, que la única alternativa que me queda es contarlo como mejor o peor sé hacerlo. Así pues comenzaré diciendo que...


he saludado sin recato
las arenas más puras
que ningún mortal ha contemplado...

he divisado a lo lejos
las montañas y los valles
de mis uno y mil sueños...

he concedido al descanso
la paz y la vida
que jamás me habría podido dar
ningún genio...

he volado en las alas
de grandes pájaros de fuego...

he admirado las nubes
y las he tocado
con la punta de los dedos...

me han cegado los rayos de mil soles
sin haberme quedado ciego...

he suplicado al destino un día
una hora, un instante
para poder disfrutar del tiempo...

he bajado a la tierra
como cualquier dios griego...

he navegado las aguas
de aquel eterno mar egeo
y he visitado a los dioses
que me han regalado su aliento...

he recorrido las calles
de las ciudades durmientes
y he aspirado los sueños
de las gentes en sus mentes...

he rozado las copas
de los árboles más altos
de los bosques del ingenio
y me he embriagado de ciencia
de cultura y de cuento...

Y al fin he llegado al final del principio del comienzo
y otra noche más y otro día
de nuevo aquí estoy
como siempre con mi pluma
con mi lienzo
y con todos los colores
del color de los recuerdos.

Francisco Vila
(Dedicado a Basurero Usurero. O Barro, 2 de Abril de 2010)

miércoles, 17 de marzo de 2010

Me lees tus sueños...

Francine Van Hove



Me lees tus sueños
lees tus deseos, tus destinos
y tus cientos de ilusiones
alegre y triste
ansiosa y fuerte
débil y profunda.

Entre poema y poema
el humo del pitillo
va describiendo en tu rostro
el misterio
de las brumas mágicas del tiempo.

Sigues desgranando en versos
esos pensamientos de tus dudas
y aciertos
desnuda frente al silencio
con la atención y la intención
de llegar muy lejos.

Lees y lees
narrando los cuentos de una historia
de diez historias y un cuento
disfrutas disfrutando los versos
y yo en silencio te escucho,
me arrepiento del pasado
que recuerdan los versos,
del presente lejano, tan lejos,
del futuro perdido que busco
y no encuentro.

Me voy, lo siento
y tu silencio me olvida como yo lo intento
te oigo, cierro mis ojos y olvido los tuyos
que eran verdes, azules o tal vez,
no sé, quizá negros.

Francisco Vila
("Siempre, es un Adverbio de Tiempo", poemario, A Coruña 2002)

lunes, 1 de marzo de 2010

Por un beso...

Soledad
lord Frederic Leighton





Por un beso...
yo no sé lo que daría por un beso
cantó el poeta
por un beso
la inmensidad inmensa
daría los años perdidos de mi vida
daría las ilusiones fallidas
daría el ansia de los días
daría el desaliento de las noches
daría las lágrimas de la lluvia
al despertar por las mañanas
daría el aire de la brisa
y el último hálito de vida que me quedase.
Por el deseo de unos labios entreabiertos
y la cálida humedad de tu boca
daría parte de mi vida
la otra parte te la he dado
y sin embargo me ignoras.
Y ahora por un beso
yo no sé lo que daría
solamente
por un beso.

Francisco Vila
("Por un beso...". A Coruña, Febrero de 2010)

jueves, 25 de febrero de 2010

Después de ti...

Iris-van-Dongen



Hay el día y la noche, hay arriba y abajo, hay viento y hay brisa, hay un antes y un después, o quizás un nunca, o un tal vez. Hay tantas cosas en esta vida y tan poco tiempo para poderlas vivir, o quizás demasiado. Vosotros qué opináis?







Después de ti...
la sombra ondulada del viento
asombra al paisaje
creando
mil melenas desbocadas
miles de recuerdos inciertos.

Después de ti...
la noche ambientada en mil susurros
a ciegas
tiembla de emociones
de silencios de gritos
y ausencias.

Después de ti...
el infinito
y miles de colores
de distancias e infiernos.

Después de ti...
la nada
el miedo
los lamentos y los sueños.

Después de ti...
¿qué me queda después de ti?
las voces del eco
el desamor
y con los ojos empañados en lágrimas al alba
el despertar de un sueño.

Francisco Vila
("Después de ti...". A Coruña, Febrero 2010)

jueves, 18 de febrero de 2010

... casi un suspiro

Portrait of An Elegant Lady
Albert Lynch (1851-1912)





Seré breve, casi un suspiro
será un segundo de tiempo escaso
será un instante finito inmenso

¡Te Amo!

Y tú después tendrás la eternidad
para contestar en silencio.



Francisco Vila
(De "Siempre, es un Adverbio de Tiempo")

jueves, 4 de febrero de 2010

Laureano Quesada, "Llora tu pincel, pintor..."

La dama de la lluvia
Laureano Quesada




Cuando alguien nos deja es duro, cuando alguien nos deja sin avisar es todavía más duro porque parece que quedan tantas cosas por decir, tanto por compartir, tanto por realizar... Pero alguien dirá siempre, que es mejor irse así, que irse tras una larga y dolorosa enfermedad. Laureano Quesada era un artista, un pintor que pintaba poesía con sus pinceles, era un amante de su arte, era una gran persona (y no lo digo porque se haya ido, lo digo porque lo creo; con todos sus defectos, era una gran persona). Pero sobre todo era mi amigo, no de los de hace muchos años, pero desde el momento en que nos conocimos conectamos, y eso a veces vale más que el peso de los años de amistad. Anteayer, cuando llegué del ensayo con mis compañeros de teatro, recibí la noticia, la dura noticia de que Lalo se había ido. Ahora podría seguir escribiendo sobre él, sobre su obra y sobre mil cosas más, pero lo que más me llena y reconforta es que se ha ido un amigo y que antes de irse nos dejó su obra, su maravillosa obra. Y poder disfrutar a través de ella, de sus sueños, de su arte y de su amor reflejado en cada uno de sus lienzos. Este poema se lo escribí y dediqué hace ahora, prácticamente un año, cuando hablábamos de un fantástico proyecto en común. Quién me iba a decir entonces que aquella dedicatoria a toda una vida y un futuro dedicado al arte, la iba a utilizar ahora para despedirme de él. Lalo se ha ido, pero seguirá siempre conmigo.




Llora tu pincel, pintor
llora con colores de recuerdos y añoranzas.

Llora tu pincel

sobre lienzo de cristal opaco

donde el dolor lejano y el llanto se funden

entre brumas de miradas lánguidas.


Llora tu pincel, pintor

quién es la dueña de esas miradas

quién es la niña de tu añoranza

quién se refleja en los cristales

lienzos de la opacidad del alma.

Qué dolor guardan los paisajes en tus manos

y la juvenil mirada desde el balcón de la luna

que tus manos plasman.


Que tus pinceles pinten, pintor

que tus manos hablen y con tus ojos de ensueño

déjanos ver siempre y para siempre el Arte
a través de tus lienzos de cristal opaco.




En esta vida tener un amigo es tener un tesoro.

Tener un amigo artista es alcanzar los sueños.

A Laureano Quesada con toda mi amistad.

Francisco Vila. A Coruña, Nadal 2008.

domingo, 31 de enero de 2010

Tu cuerpo desnudo...

Liebesszene
Max Liebermann




Cuántas veces hemos pensado y nos hemos lamentado de lo "efímeros" que son esos "instantes efímeros". De lo limitado que es el tiempo, ese tiempo que dicen que no existe, que es relativo y que a fin de cuentas es un invento nuestro, tan dados que somos a medir y controlar todo. Por eso, según los científicos, en el espacio el tiempo no existe. Y como hay otros científicos que dicen que procedemos del espacio, vamos que no somos terrestres, eso me hace pensar en algunos instantes...





Tu cuerpo desnudo
mi cuerpo junto a tu cuerpo
entrelazadas las manos
el sudor simplemente se desliza al suelo.

Siento el calor de las llamas
me abrasan, me abrasas
mis labios en tus labios
mi lengua se moja sin decir nada.

Mis piernas tiemblan
tiemblan las rodillas
tiemblan mis brazos
mi boca tiembla, tiembla tu boca
tiembla el empeine de tu vientre
cuando mis manos te acarician
mis manos tiemblan.

Cierro mis ojos
cuando veo que los tuyos me provocan.

Me dirijo y te contemplo
con los ojos del deseo
mis ojos ciegos se concentran
en los mil rincones de tu cuerpo
y disfrutan
y seducen
y alcanzan las más altas cotas
del placer erótico del cielo
voy allá donde no puedo con mis manos
y mis besos
acaricio los sentidos de tu cuerpo
y tú mi cuerpo
y sufrimos la inmensidad infinita
de lo limitado que es el tiempo.

Tu cuerpo desnudo
mi cuerpo junto a tu cuerpo
unidos
en un abrazo eterno
en un instante efímero
en un instante ajeno
en un abrazo que supera al tiempo.

Francisco Vila
(Del poemario "Siempre es un Adverbio... A Coruña, 2002)

domingo, 24 de enero de 2010

En tu voz escucho...

Lady Elizabeth Eberstad
John Singer Sargent



Como he dicho otras veces, hay días y días, y hoy es uno de ellos. El poema es un poema (valga la redundancia) que escribí hace ya mucho tiempo y pertenece a un libro de poemas (el más largo que he escrito, mil trescientos sesenta y cuatro versos, y que como los demás, aún no está publicado), que también terminé hace ya demasiado tiempo.
En lo que se refiere al óleo de Singer Sargent, simplemente, Lady Elizabeth, la belleza de Lady Elizabeth y su sonrisa me cautivaron, me enamoré inmediatamente de ella (lo siento por Lord Lewis, su esposo). Lo dicho, hay días y hoy es uno de ellos.
Un saludo a todos.




En tu voz escucho y advierto un suspiro
convertido en jadeo entre frase y frase
entre verso y verso;
siento tu respiración, tu aliento
subiendo dulcemente
hasta las zonas más erógenas del beso;
siento el efecto mágico de tu saliva
al rozar el aire envuelta en un poema
que corre veloz por azoteas, por galaxias
y deseos.

Eres la imagen dormida del sueño eterno
eres el recuerdo constante de aquel olvido
que un día quise revivir
y hoy con mi dolor constante no recuerdo.

Eres el sentido dulce y sofocado
del viento convertido en brisa
y transformado en huracán incierto.

Eres tú quien un día fuiste real
y hoy trasnochado el tiempo de los días,
ya no eres o aún eres
solamente, únicamente,
finalmente
un sueño.

Francisco Vila
(De "Siempre, es un Adverbio de Tiempo", poemario. A Coruña, 2002)

martes, 19 de enero de 2010

Estos versos que te escribo...

An offering (1889)
Frank Dicksee





Estos versos que te escribo
son lo único que tengo
verso libre, rima alegre
y el cariño en que va envuelto.

Ofrecí tu nombre al viento
y tus lágrimas de lluvia
a las aguas lo han devuelto.


Estos versos que te escribo
son la isla en mar perdida
donde guardé mis sueños
sueños secretos de un tesoro
que un pirata robó
y después de esconderlo fue muerto.

Reclamé tus besos a la noche
y el calor de tu sonrisa
en mis labios se fundió
en el sol de la mañana.


Estos versos que te escribo
sólo yo sé en dónde están
lo que ellos dicen, lo que quieren
y pretenden
lo que un día fueron, lo que son
lo que serán y sobre todo
a dónde van. Y en fin
por qué, para qué y hacia quién se va el destino
y a qué puerto.

Necesitaba tu voz y tu mirada
escondidas en la luz del horizonte
y hasta allí fueron mis pasos
a las cumbres de las nieves perpetuas.

Estos versos que te escribo
será el tiempo quien los guarde
la tormenta quien los lea
y el silencio de la noche los olvidará
seguramente
cuando amanezca.

Las promesas y las flores se marchitan
los deseos y los sueños se desvanecen
los recuerdos se hacen olvidos
y las sonrisas tristezas,
que el tiempo no borre tus huellas
y que mañana la ilusión vuelva a surgir de nuevo
como de nuevo vuelva a surgir la vida.

Francisco Vila
("Estos versos que te escribo...". A Coruña, Enero 2010)

miércoles, 13 de enero de 2010

Asomó la primavera en tu mirada




Asomó la primavera en tu mirada
asomó un cielo azul, infinito
asomó la ilusión, la alegría
allí estabas, volvías a mí
y sin saberlo, aquel azul,
inundaba hasta los lugares más ocultos
de mi mente y de mis sueños.

Asomó la pasión, la esperanza
de soñar despierto.
Asomó una sonrisa a tus labios
y mi boca se inundó de sabores
y silencios.
Asomaron los latidos a tu pecho
y mi pecho se embriagó de temblores
y de miedos.

Asomaste de nuevo, otra vez, con más fuerza
a mi vida, a mi tiempo
y me hiciste olvidar mis temores
soledades
y mis llantos más sinceros.

Aquí estás, otra vez
de nuevo?

Francisco Vila
("Asomó la primavera en tu mirada", A Coruña, Enero 2010)

lunes, 11 de enero de 2010

Dos más tres

Estudio para una náyade (1893)
John William Waterhouse






Dos más tres
suman siete noches
las dos que faltan
las velé junto a tu lecho.

Mi corazón descubrió un amor breve
amaneciste en mis sueños
y la muerte se enamoró de ti
antes de que yo reaccionase al verte.

Tres más tres
suman diez días
faltan cuatro, te prometo amada mía
que uno a uno te los compensaré.

Cuando lleguemos, tu tiempo
será mi tiempo
el tiempo, el infinito inmenso, la eternidad
el nunca y el después.

Seremos tú y yo juntos
el silencio profundo, la luz,
la sonrisa que ilumina mis sueños
el mundo al revés.

Francisco Vila
(De "Siempre, es un Adverbio de Tiempo", poemario. A Coruña 2002)

jueves, 7 de enero de 2010

Yo le compré al cielo las Pléyades

La carta
Michael Parkes



Hoy liberé el silencio de tu boca
descorrí el cerrojo de los días y las horas
que te aprisiona
deseaba oírte, oír tu voz

deseaba sentir el recuerdo

deseaba recordar el olvido
deseaba desear el deseo
deseaba desearte

recobrar los temblores, escalofríos.


Necesitaba alimentarme de ti

necesitaba recuperar lo perdido

le pedí al cielo una estrella

aquella estrella... que una vez

que allá en la cima

que aunque tú no me quieras

yo te querré

siempre.


Yo le compré al cielo las Pléyades

hijas de Pléyone y Atlas

en recuerdo de una historia
en recuerdo de mil noches
que vivieron mi historia desesperada

y convertidas en estrellas de una noche inmensa

robaron el corazón a los hombres
como a aquel hombre que se enamoró de una estrella.


Recorrí los espacios eternos de la Vía Láctea

cabalgué a Pegaso

le hice compañía al Boyero
conversé con Arturo

en las profundas noches del cielo.

Te busqué en la lista de las notas del violín

creí hallarte en las orillas de las lágrimas

tumbada en la arena blanca

junto a ese profundo océano negro.

Creí hallarte en el silencio de los versos
que escuchabas en el crujido de la almohada

abrazando el humo de un pitillo
con lazos de sueños despiertos.


Creí que estabas tras las sombras de mi alcoba

confundida en el montón de mis deseos
creí que estabas esperándome
reflejada sonriente en las cristalinas aguas de mi espejo.


Creí verte asomada

transparentando la luna el perfil de tu cuerpo
y tú vuelta hacia mí sonriendo

cómplice de mis miradas
cómplice de mis deseos.

Hoy sé que no estás

que te has ido

hoy sé que en realidad eras un sueño

fuiste simplemente una ilusión

que comenzó ilusa en una orilla

junto al mar de los deseos.

Francisco Vila
("Siempre, es un Adverbio de Tiempo", poemario. A Coruña 2002)

domingo, 3 de enero de 2010

Siempre, es...

Seraphina Bloskaya
Dimitri Sidoni-Popov




Siempre,

es un Adverbio...

de Tiempo




(A Coruña, Enero 2010)

jueves, 31 de diciembre de 2009

... se acerca...

Mary Jane Ansell



Siempre...



Preparad vuestros deseos, el nuevo año se acerca...

Francisco Vila (A Coruña 2009)





lunes, 28 de diciembre de 2009

Rozar el cielo con las manos...

El pescador y la sirena
Lord Frederick Leigthon (1830-1896)






Rozar el cielo con las manos
y ver la luz del sol en tu mirada
sentir deseos de volar
y elevar el vuelo entre tus alas
cerrar los ojos para verte
y soñar un sueño hasta encontrarte.

Alguien me dijo un día
que vivir es vivir consciente de que vives
que vivir es sentir los latidos en tu pecho
y el frío del aire en tus pulmones
que vivir es doler la vida cuando duele
y amar la vida cuando amas.

Quizás..., tal vez..., aquel día cuando muera
viviré al fin la vida en esa muerte
al sentirme libre del dolor, del amor
y de los sueños.

Francisco Vila ("Rozar el cielo". A Coruña, Diciembre 2009)

viernes, 18 de diciembre de 2009

Bo Nadal


Volvamos a ser niños
por un día,
para aprender a ser adultos
alguna vez


(Francisco Vila. A Coruña, Nadal 2009)



Os deseo a todos un Bo Nadal 2009


miércoles, 16 de diciembre de 2009

Los besos a escondidas...

Paolo y Francesca
sir Frank Dicksee


Me acabo de asomar a la ventana, el tiempo es frío, muy frío para mi ciudad. Y el frío aumenta por la carga de humedad que conlleva ser puerto de mar, de mar atlántico. Comienza a llover, es aguanieve. En la calle hace frío.





Los besos a escondidas
¿Recuerdas?
La humedad de mis labios
esperando recibir el deseo abrasante
de tu boca.

A escondidas las caricias
mis manos en tus manos
mis dedos recorriendo un millón
de sueños.

Soñamos una y otra vez
los instantes grabados a fuego
que permaneciesen suspendidos
en el tiempo.

Intentamos retener cada segundo
que cada minuto se transformara eterno
que las noches fuesen días
y los días durmiesen sueños.

Las palabras eran versos
¿Recuerdas?
Tus oídos degustaban las delicias
de un violín que rasgaba el viento.

Las miradas descaradas
¿Recuerdas?
Unos ojos contemplando
observando la luz entrecortada de unas velas.
Las luces y las sombras de las horas
alargaban las caricias
y los besos,
mantenían vivo el fuego y la brasa del deseo.

El viento sopló frío e inquieto
los árboles temblaron su desnudez
el cielo desplegó su manto de invierno
y nuestros sueños se fueron
muy lejos, tierra adentro.

Así quedaron ocultos los instantes
los besos, las caricias, los versos,
mis ojos se cerraron y los tuyos
se hicieron dueños de un mundo en silencio.

Francisco Vila
(Del poemario "Siempre, es un Adverbio de Tiempo". A Coruña 2002)

domingo, 13 de diciembre de 2009

A veces te busco...

Retrato de Elsa
sir Frank Dicksee


Dicen que el poeta es el que escribe poesía, yo debo ser poeta pues pretendo escribir otras cosas, como un libro de relatos (que espero rematar pronto), dos novelas, varias cartas y un montón de escritos más, y al final lo que escribo, termino y os lo ofrezco, es poesía. ¿Y por qué?, pues porque es lo que he escrito siempre, porque es lo que siempre siento y porque creo que es como mejor me hago entender. Creo yo ¿vosotros que opináis?



A veces busco entre las nubes
aquel brillo que habitaba en tu mirada
aquellos ojos que iluminaban la mañana
aquella sonrisa entre tus labios
aquella ceja arqueada que se ofrecía sin remedio
a mi alegría justa y necesaria.

A veces busco entre las olas
allá lejos donde comienza el horizonte
aquel sol que se acostaba
que se hundía entre el fuego de las aguas
y el bullir de las gaviotas
aquel sol que iluminaba tu sonrisa
cuando tus ojos me miraban
y tus labios me decían:
"Esta luz siempre será nuestra.
Cuando el sol se acueste y la luna aparezca
sus últimos rayos serán nuestros pasos
que al destino se aferran
y allá donde te encuentres te estaré abrazando
apretando tu cuerpo contra mi cuerpo
mis labios besarán tus labios
tu sueño penetrará mi sueño
y al amanecer de nuevo el día
el sol romperá en mil soles las sombras de la noche
seremos otra vez, de nuevo, aquel momento
de un instante y mil encuentros
y cuando el timepo regrese a sus hogares de invierno
seguiré estando allí convertida en luz, en esa luz que el sol
al anochecer secuestra."

A veces te busco entre las sombras, te llamo
y sólo el eco me contesta
y cuando ya mi pecho no resiste,
se quebranta y amenaza con romperse,
de entre las cumbres más altas,
por laderas y por valles,
tras las nubes
allá a lo lejos,
al amanecer despiertas.

Francisco Vila ("A veces te busco...", A Coruña, Nadal 2009)

martes, 8 de diciembre de 2009

Si fueras lluvia

Romeo Y Julieta
Sir Frank Dicksee 1884





Si un poeta no es romántico ¿Quién va a serlo? Y yo en este solemne momento hago honor a mi condición de poeta y me salgo con un poema que acabo de sacarlo del horno. Espero que me digáis si os ha gustado.






Si fueras lluvia
llenarías al río con tus lágrimas
y siendo río
correrías hacia el mar en un abrazo
y siendo mar...
siendo mar
nadaría en tus aguas mar adentro
a descubrir más allá del horizonte
a dónde van las aguas cuando mueren
y moriría en ti, moriría siempre
como muere la luz cuando anochece
como muere la brisa cuando es viento
como muere el fuego con la lluvia
y moriría al fin
en la lluvia de tus lágrimas de fuego.

Francisco Vila ("Si fueras lluvia...". A Coruña, Nadal 2009)