miércoles, 27 de junio de 2012

EN LA ORILLA, CONTIGO


 La Náyade
John William Waterhouse


Varios amigos me habían pedido la traducción del poema "Na beira, contigo" y como eso es algo que sólo bajo la supervisión de la poeta se puede hacer, pues se lo pedí y aquí la tenéis. Yo lo único que he añadido es otro gran cuadro para decorarlo.



Allí en la orilla del río
me enamoré siendo niña
allí en la orilla, contigo
la llama permaneció encendida.
Era la luna menguando
reflejando en aguas quietas
cuando los corazones desnudos
se fundieron en un abrazo
Yo, envuelta en suspiros
Tu, jugueteando con las hierbas
nos fuimos a juntar en un beso
cuando salieron  las estrellas
y sólo el río, callado
era testigo a ciegas
de los besos y las caricias
enraizados en su orilla

Allí en la orilla, contigo
la llama permaneció encendida.

Aurora V. Varela

domingo, 27 de mayo de 2012

NA BEIRA, CONTIGO (Neda, Día das Letras Galegas)

Hace unos días participé en una velada poética con motivo "Do Día das Letras Galegas" en la Casa de las Palmeras de Neda. Tuve el honor y el placer de compartir atril con otros poetas y entre ellos con una excelente poeta y compañera, Aurora V. Varela.  Después de escuchar y disfrutar sus poemas, no pude resistirme y le pedí que me los enviara para, acompañados de una pintura, ser la primera en compartir conmigo este blog dedicado a los sueños que nacen de los versos del poeta. Gracias Aurora, por estar aquí, ahora, conmigo.


 


Echo y Narciso (1903)
John William Waterhouse



NA BEIRA, CONTIGO

Alí na beira do río
namoreime sendo nena
alí na beira, contigo
a lapa ficou acesa.
Era a lúa en devaliño
reflectindo en augas quedas
cando os corazóns espidos
fundíronse nunha aperta
Eu, envolvida en suspiros
Ti, rebuldando coas herbas
fómonos xuntar nun bico
ao saíren as estrelas
e só o río, caladiño
era testemuña ás cegas
dos beixos e os agarimos
prendidos na súa orela

Alí na beira, contigo
a lapa ficou acesa.
                            Aurora V. Varela

jueves, 26 de abril de 2012

... a veces pienso...

The Vampire 
Philip Burne-Jones (1897)




9 a.m. Me siento en la mesa de la cocina, tengo ante mí un humeante y oloroso café y en un platito dos sabrosas tostadas de margarina y mermelada de frambuesa. Enciendo la tele, noticias: Asia, Africa, America, Europa... me falta uno y no me acuerdo de cual. Unas elecciones, otras elecciones, otros que ya las tuvieron. Apago la tele y me acabo el desayuno. El café excelente, puro Colombia.
Me afeito, me ducho, me visto y salgo a la calle. Arreglo mis asuntos, me compro la última novela de Eduardo Mendoza en mi librería de siempre. Entro en el Café de todos los días, consigo el periodico y, sin pedirlo, me traen el café. Que por cierto ha subido diez céntimos (16,6 ptas.), pero lo compensan con una galletita perfectamente envasada. En el periódico las últimas noticias: Asia, Africa, America y Europa... Sigo sin acordarme del otro que me falta. Maldita memoria, será la edad. Se oye la tele al fondo del local. Noticias sobre unas elecciones, otras elecciones y otros que ya las tuvieron y ahora se las juegan. Es ahora cuando reflexiono, me pongo trascendental y 


... a veces pienso si no sería mejor dejar de sentirse hombre y ser vampiro a tiempo completo.


Me doy la vuelta y bebo un sorbo de café. No es tan bueno como el de casa pero reconforta, será por el torrefacto. Bueno, haber que ponen hoy en la tele: en la Primera ¡Vaya hombre, no te digo yo! ... "ENTREVISTA CON EL VAMPIRO".



Francisco E. Vila (A Coruña, abril 2012)

jueves, 5 de abril de 2012

Esperé a la noche...

La muerte de Chatterton (1856)
Henry Wallis




Esperé a la noche
para calmar mi sed
de palabras ausentes.

Esperé a la paz del mar
para soñar un sueño
de amores violentos.

Esperé al silencio
para decir a gritos:
¡Amor Mío, Te Quiero!

Esperé a la luz
para dormir al fin
mi Sueño Eterno.


Francisco E. Vila
(O Barro, abril 2012)

martes, 6 de marzo de 2012

Retazos XX


M. Vila


Vi otra vez tus ojos entreabiertos

vi otra vez tu tristeza incorporada
vi otra vez como el tiempo se nos iba
en arroyos juguetones y suicidas.

Vi otra vez tu mirada en la mía
con la ausencia de la luz y de los días
de risas y de besos.

Vi otra vez en tu mirada
que faltaban la esencia de las lágrimas
y la vida.

Francisco E. Vila
(Dedicado a la poetisa gaël Etor Giwae)
("El Libro sin Título" Los Versos Fragmentarios, 2002)

jueves, 1 de marzo de 2012

Oigo tu voz allá lejos...

M. Vila


¡Que solo estabas, Jayyam, junto a tu amada!
Ahora que se ha ido, podrás refugiarte en ella.
("Ruba'iyyat". Omar Jayyam, 1047-1122)



Oigo tu voz allá lejos
en el olvido caído en desgracia.
Oigo tu voz una y mil veces
y eres tú junto a mí
no te has ido, aún estás
o tal vez no estás y sólo es tu voz.

Ella te trae a mí
cabalgando aquellos recuerdos solos
cabalgando aquellos instantes
que nunca más volverán a unirnos.

Te tenía entre mis brazos
y el tiempo consumía las horas en instantes
por segundos se median los días
que estábamos juntos.

Ahora que ya no estás nuestro tiempo se alarga
te echo de menos durante días
te recuerdo instante tras instante.

Que nos alejábamos, ya lo sabía
que teníamos que irnos algún día
lo sabíamos.
Que se acabaría aquel sueño
que despertaríamos o despertaría
ya lo sabía
y aún así prolongamos lo imposible
sabiendo, sin querer, que los sueños
sólo son sueños
sueños imposibles cuando te despiertas.

Francisco E . Vila
("SIEMPRE, es un Adverbio de Tiempo", 2002)

miércoles, 29 de febrero de 2012

Retazos XI


M. Vila




Efímeros pasos
en la arena.
Silencio huidizo
que gritas mi voz
en el viento del desierto.
Qué es el Amor
más que el Jinete
que Cabalga Nubes
en el Cielo.

Francisco E. Vila
("El Libro sin Título", Los Versos Fragmentarios, 2002)

martes, 28 de febrero de 2012

Retazos IX


Michael Parkes




Hay una muerte secreta
que atraviesa el corazón
en espirales
cuando el Amor deja escapar su sonrisa
y sustituye al silencio
por su ausencia
indefinida.


Francisco E. Vila
("El Libro sin Título", Los Versos Fragmentarios, 2002)

lunes, 27 de febrero de 2012

Retazos VI

El Beso
Francesco Hayez (1791-1882)




Qué más vacío
inmenso
que el del beso
de los besos del olvido.



Francisco E. Vila
("El Libro sin Título", Los Versos Fragmentarios, 2002)

jueves, 23 de febrero de 2012

Qué canta el poeta

Manos de Erasmo (boceto)
Hans Holbein el Joven (1497)



En una ocasión, una amiga, me preguntó qué sentía al escribir mis poemas y le respondí que le contestaría pronto. Unos días más tarde le regalé este poema. Espero tener su permiso para compartirlo hoy en mi blog con vosotros, los que me seguís y los que simplemente hacéis un alto en el camino.


Qué canta el poeta,
con qué sueña.
Qué colores emplea
para pintar el cielo.
Y la luz de las estrellas
cómo brillan con su pluma
con qué reflejo emergen del papel
en cada verso.
Cómo ama el poeta
con qué enloquece.

¿Es amor la poesía que interpreta?
¿Es amor la esencia de sus sueños?
¿Son amor una lágrima en sus ojos
y sus besos?

En cada noche
que se oculta en su mirada
relámpagos de luz despiertan a sus sueños,
(son) el sol de la vida
y de la muerte
junto a un viento de pasiones inmensas
desbocado.
¿Es amante el poeta
del amor
con que se ama al viento?
...................................................
Son amor las aves en el cielo
y los peces que el océano refleja.

Es amor el ratón en la pradera
y la hormiga
en lo alto de la mesa
acechando al pastel, al azúcar
y a las fresas.

Es amor el aire que respiras
y el frío del aliento en la mañana.

Es amor la primavera
y el otoño
y es amor una flor en la maceta.

Es amor el aquí, el hoy
el ahora
y el mañana
y mañana
y el ayer y el anteayer
y el hace un mes.

Es amor lo que escribe este poeta,
será amor
lo seguirá siendo
y seguirá amando siempre
hasta el último soplo de vida
que le quede.

Francisco E. Vila (Marzo 2008)

domingo, 12 de febrero de 2012

El ocaso y el alba...

Michael Parkes




Te das cuenta amor
que el ocaso y el alba
son las mentiras del tiempo.
No son
el sueño
y me despierto
son solamente el lugar
entre la vigilia, la huída
y el miedo.

El alba es la vida
tras el sueño que muere.
Es el ocaso la muerte
el último suspiro
que antecede al sueño.

Es el sol que calienta
y la luna es el hielo.

Son el adiós
y el comienzo
son el principio
y el fin.
Son el recuerdo
y el beso
son el abrazo
la caricia, el silencio
y el trueno.

Francisco E. Vila (Del poemario "Entre el ocaso y el alba", 2007)

jueves, 26 de enero de 2012

Es tan inmenso el vacío...

The Edge of the Sea at Palavas
Gustave Courbet (1854)



Es tan inmenso el vacío
entre mis manos
que me duelen los dedos
al querer sujetar al tiempo.

Es tan rotunda la realidad
entre mis sienes
que los sueños se quiebran
al intentar imaginar al tiempo.

Es tan cruel la sinceridad
con que me miento
que mis ojos se han secado de lágrimas
que me ayuden a ver pasar al tiempo.

Es tan real, tan real, la realidad del tiempo
que no comprendo el valor que le doy
a imaginar un beso
a soñar un cielo
o a escribir desesperado estos versos.

Francisco E. Vila

miércoles, 18 de enero de 2012

Tal vez en un susurro...

Caspar David Friedrich




Tal vez en un susurro
que no alcanzo a comprender,
porque no puedo,
llegue hasta mí la sensación
de tenerte junto a mí,
porque no puedo;
y en un deseo irrefrenable de pasiones
te abrace en el aire sin tenerte,
porque no puedo.
Y al final en silencio... ni un susurro,
alce el vuelo de los sueños que no duermo,
porque, simplemente, no puedo.

Francisco E. Vila (A Coruña, enero 2012)

viernes, 5 de agosto de 2011

Ahí vienes...

La dama de Shalot mirando a Lancelot (1894)
John William Waterhouse





Ahí vienes
enroscada en el aire que respiro...
supurando amor
como herida infectada por el tiempo.

Ahí vienes
sola, sin la nieve, ardiente
como una flecha dispuesta a morir
matando.

Ahí vienes
arrugando el entrecejo con mirada extraña
rasgada de dudas
y desprecios.

Ahí vienes
oliendo el aire
olfateando el aire, buscando
hasta encontrarme sin aliento.

Ahí vienes
como la nube que se acuesta
cada tarde
para perderse en las sombras de la noche.

Ahí vienes
como sombra de los sueños
a mi cama
como ansia de ilusiones
que se perdieron
como angustia de mis manos
al no hallarte
como fuego que se apaga
en mi mente
como día y noche y día
al despertarme
como aquella luz que era sol
al apagarse.

Ahí vienes
y entonces, no estaré para encontrarte.

Francisco E. Vila (Pontedeume, Agosto 2011)

domingo, 8 de mayo de 2011

Doblé la esquina del destino...

The Garrison Walk, St. Mary's
John Brett (1873)



Doblé la esquina del destino
dos calles más abajo de mi vida
y al dar la vuelta me retuvo
el ansia audaz de cambiar de rumbo.

Doblé la esquina de una calle
con farolas ciegas y gatos chungos
con ratas grises de voz chillona
en charcos sucios de lluvia ácida.

Doblé la esquina de otro día
sin calles ni aceras
donde quedaron grabadas mis huellas
en caminos secos de tierra baldía.

Y otra vez paso a paso
sin rumbo fijo
vuelvo a la calle que me abrió los ojos
donde me encuentro solo
sin retorno
sin nadie que me anime
a inaugurar la vida.


Francisco E. Vila (A Coruña, abril 2011)

martes, 15 de marzo de 2011

... y es verdad lo que los sueños me responden

Pushkin´s Farewell to the Sea
Ivan Aivazovsky



… y es verdad lo que los sueños me responden

aún dormido

cuando te veo caminar allá, a lo lejos.

Te acercas lentamente, paso a paso

con mirada cómplice que asoma entre tus párpados.

Te acercas poco a poco, insistente

hasta alcanzar con mis manos impaciencias

y así, a la altura del deseo y la ternura

esos sueños que agotados me rodean

huyen de las luces de la aurora

invitando otra vez y otra noche

a agotar en mi vida la esperanza

de aquel lugar, aquella tarde

aquella calma, rodeando con abrazos y mis brazos

tu cintura juvenil, tus labios que me abrasan

y tus manos codiciosas en mis brazos

exigiendo, reclamando, despertando,

deseando, compartiendo.

Los sueños huyen, la mar en calma

el día vuelve, mi vida… avanza.


Francisco E. Vila (A Coruña, 26-11-10)

martes, 8 de marzo de 2011

En una guerra...

Libye (Siglo XXI)




"En una guerra nunca mueren todos los que deberían;
y sí mueren, muchos más de los que no deberían."

Francisco E. Vila

jueves, 24 de febrero de 2011

He oído aullar al viento...

La novena ola
Ivan Aivazovsky (1817-1900)


He oído aullar al viento

llamando a gritos desde lejos

a una nube que se aleja despistada

tapando al sol y a la luz de la mañana.

He visto a las gaviotas

remontando la tormenta que se acerca

y a la lluvia cortejando a las praderas.

He visto a la noche despeinada

alejarse lentamente acariciando a la montaña.

He visto volar a las estrellas

y las he visto morir rozando las tinieblas.

He visto a la luna reír a las sombras de las velas

y la he visto llorar tras el blanco de la niebla.

He visto al mar enfadarse con las velas

y al velero sortear la niebla espesa.

He visto al pastor vigilando a las ovejas

y al lobo agazapado deseando ir tras ellas.

He visto a las llamas alimentarse de la hierba

y satisfacer el fuego la estupidez de las mentes más pequeñas.

He visto el horizonte rojo incandescente

de otro día que se aleja

y lo he visto iluminarse de un blanco aún nonato

de otro día que ahí llega.

He visto que lo que yo veo

no siempre se refleja en otros ojos y otros sueños

y que mi tierra, el planeta tierra

es de ciegos de ojos brillantes y corazón ausente.

Francisco E. Vila (A Coruña, Febrero 2011)