lunes, 31 de agosto de 2009

"A Betty Millarengo, de poeta a poeta"

Los fines de semana, mi mujer y yo, solemos ir al campo y en nuestra pequeña finca nos dedicamos a la limpieza y mantenimiento de toda la flora que logramos preservar en nuestro escaso reino. A partir de ahora creo que cada vez que tenga que podar los pequeños árboles que allí tenemos, me acordaré y recordaré a aquella paloma blanca que narraba Betty Millarengo en sus "Cuentos infantiles". Aquella paloma que con su pluma y su gota de sangre dió color a las flores del camelio. Recordaré a una poeta de espíritu dulcemente infantil, totalmente enamorada de su pareja ausente a la que dedicaba cada verso de su obra, y con la que, finalmente, ha de estar para toda la eternidad. En recuerdo de Betty, y recordando a la primera poeta que me permitió, cuando ella ya no podía hacerlo, leer uno de sus cuentos, precisamente "Una historia maravillosa en el jardín", en la presentación de su libro de "Cuentos infantiles" el 25 de octubre del 2008, ahora, casi un año después, sólo me resta decirle: ¡Gracias Betty! Y estos versos son para ti.


A ti mujer, a ti poeta
de amplia sonrisa
de mirada atenta.

A ti poeta
enamorada de tus versos
en tus poemas de amor de enamorada
a ti poeta te ruego
que escribas ahora tus versos
en los rayos de luz de la luna
y las estrellas
que escribas ahora tus versos
en los rayos del sol eterno
y en las nubes de un cielo crema.

Que escribas ahora tus versos de amor
dulce poeta
junto a tu amor que te espera.

Francisco Vila ("A Betty ". A Coruña, 27 de Agosto de 2009)

jueves, 27 de agosto de 2009

Por qué reclamas, iluso...

John William Godward
Youth and Time, 1901


Creo que tanto esta pintura como este poema son y sirven para reflexionar, para profundizar, para razonar, para disfrutar, si logras descubrirte. Para vivir al fin, si consigues llegarte a entender. Qué es un artista, a fin de cuentas, sólo alguien que puede y consigue ver más allá del horizonte, más allá de lo que dejan ver los sentimientos, más allá de lo que se puede ver a través de una lágrima. Que simplemente puede ver más allá, creo yo. O tal vez, esté equivocado.






Por qué reclama el hombre
el tiempo perdido
al tiempo.

Por qué reclama el destino
los pasos huidizos que se perdieron
al cielo.

Por qué reclama la memoria
las carícias y los besos que un día fueron
al viento.

Por qué reclamas
la vida y el aire que respiras.

Por qué reclamas la lluvia, el rocío, la nieve
y el hielo.

Por qué reclamas
si sabes que no puedes
ni debes.

Por qué reclamas, iluso
sin suplicar, únicamente
poder soñar un sueño.

Francisco Vila ("Por qué reclamas, iluso ", poema. A Coruña, Agosto 2009)



miércoles, 26 de agosto de 2009

Cuando la voz alcanzó al silencio


William-Adolphe Bouguereau


No siempre lo que escribo refleja mi estado de animo. O no siempre coincide el momento de exponer mis poemas con el momento de mi estado de animo. O no siempre quiero decir lo que escribo en el momento preciso. O... ¿Os gusta?


Cuando la voz alcanzó al silencio
y los gritos
el llanto
y los gemidos
dieron paso sin sentido
al abandono total
terrible y desgarrado
humillante
y humillado
despreciable y cruel.
Cuando el dolor de la vida
que no cesa, se hundió
en lo más profundo de mi pecho
fui consciente
al fin
de que el tiempo no se para
ni te espera
de que el hoy
es el pasado del mañana
y el ayer
es el futuro del recuerdo.
Y el recuerdo es como un beso
como aquel que nos dimos una noche
beso que se convirtió en sueño
el sueño en ilusión
y la ilusión en deseo sincero
volviendose real
durante un instante
otro instante
y mil recuerdos.

Francisco Vila ("Cuando la voz... ", poema. A Coruña, Noviembre 2004)

domingo, 23 de agosto de 2009

Recuerdas... ?


Playa de Barrañán, Arteixo (A Coruña)


Aquí estoy, he vuelto. Al fin he vuelto. Y vuelvo con un poema reciente, muy reciente, que espero que os guste y que os diga algo,como a mí. Como intento y deseo que os digan algo todos mis poemas. Que sirvan para haceros evocar recuerdos, o que os hagan desear momentos, o que simplemente sirvan para que imagineis lo que pudo haber sido y no fue, y de esta forma consigais sentiros vivos. Los próximos días, cuando logre adaptarme otra vez a la vida "normal", os iré contando dónde estuve y que sentí en este verano que se escurre entre mis dedos. Un abrazo a tod@s.



Recuerdas... ?
Recuerdas aquella noche
en que el sol zozobró en aquella playa?
Aquella noche
en que las estrellas se desbordaron sobre las olas
y la luna indiscreta
posó su luz sobre las arenas inquietas.
Aquella noche
en que los deseos se abrieron
y el último segundo se desbordó
inundando el aire de brisa y de viento.
Recuerdas aquella noche asfixiante, etérea?
Recuerdas aquella entrega abierta?
Recuerdas... ?
La recuerdas?
Recuerdas aquella noche?
No olvides aquella noche
y lograremos que se haga eterna.

Francisco Vila ("Aquella noche", poema. Pontedeume, Julio 2009)

jueves, 9 de julio de 2009

Cerrado por vacaciones

Alfred Stevens



Por causas técnicas y por cansancio cierro por vacaciones, hasta Agosto, a mediados (más o menos), si el cansancio y la crisis lo permiten, o el deseo, o la morriña, o las ganas (que no me faltan). Mientras tanto ahí os dejo arte, arte pintado. Yo me voy, pero vosotros no os vayáis que os necesito ¡Os necesito tanto...!

miércoles, 1 de julio de 2009

Es tan intenso el dolor...

The Tambourine Girl, 1906. Óleo
John William Godward (1861-1922)











Ahora no estoy así. Estuve, quizás, pero ahora no. Sin embargo este es un poema que definió una época y una obra. Este es un momento como cualquier otro para poder "disfrutarlo". Si estoy equivocado, me lo decís y punto. Buenos días y buenas noches a todos.







Es tan intenso el dolor


Es tan intenso el dolor
de los sueños perdidos
que el aire se vuelve pesado
y frío
se aferra al pecho
y lo aplasta
lo achica ahogando su aliento.

Duele tanto el recuerdo de la luz
es tan intenso el dolor
del tacto de las sombras
que la piel se tensa
se vuelve sensible extremadamente frágil
y duele
duele como el grito ahogado
de las gaviotas en el cielo.

El dolor de las ilusiones muertas
hiere como la espada hiere
al corazón de la inocencia débil
hiere como la espada hiere
a la lágrima del llanto ahogado
a los labios que quisieron decir...
y no pudieron.
Hiere con herida de muerte
y duele infinitamente...
duele.

Es tan intenso el dolor
de los sueños perdidos
que no he vuelto a soñar
y si sueño... muero
muero en la vida del sueño
para no soñar mientras sueño.

Francisco Vila
(Del libro de poemas "LAS CÁRCELES DEL VIENTO. Donde mueren los recuerdos", A Coruña 2004)

lunes, 29 de junio de 2009

Las nueve olas





















La ola

William Adolphe Bouguereau (1825-1905)




Aquí estoy, he vuelto. Primero fue un viaje, del que ya hablaré cuando pueda descargar las fotos, después ha sido un problema técnico, como se dice siempre pero que ahora es verdad, mi ordenador ha hecho ¡crack! y ahora estoy de prestado. Menos mal que tenía todo a buen recaudo ¡que si no...! Pero aquí estamos otra vez con lo último, casi acabado de salir del horno. Espero que os guste, ya me diréis.



Las nueve olas

Caían las últimas sombras de la noche
al alba.
Retornaba el sueño a sus aposentos
de nieve y lava.
La luz, la claridad, el día
arrogantes acudían
a entreverar mis sábanas.
El viento soplaba el edredón de nubes
que abrigaba al puerto
marea blanca protectora y madre.
Las gaviotas en vuelo invaden con sus gritos
los últimos rincones del silencioso atraque.
La mañana despierta al comenzar el día
olvidada la noche, adormecida la vida.
Risas, cantos, lloros, silencios
gritos
la vida surge, resurge, avanza.

Cuando contemples el mar
¡Vida mía!
escucha el clamor de las aguas
que el sol oriente tu mirada
atenta al horizonte
que por allá a lo lejos se acercan
las olas se acercan
las nueve olas que sobre el mar cabalgan.

La primera en llegar
La de los deseos contenidos
la segunda será
La de la ilusión
la tercera
La del olvido
la cuarta
La de los sueños incompletos
la quinta
La del querer y no querer
la sexta traerá
La del silencio y el miedo
la séptima no se hará esperar
La del destino
la penúltima
La del rumor
tras ella llega la última
la más fuerte La del adiós
la que retorna finalmente al deseo.

Caen las últimas sombras
el mar se ilumina con la luz del sol
que se mira y admira
en un transparente espejo de sueños.

Francisco Vila ("Las nueve olas", A Coruña Junio 2009)

domingo, 7 de junio de 2009

Hay momentos...

El lamento de Icaro
óleo sobre lienzo
Herbert James Draper (1863-1920)




Hay momentos en los que no se te ocurre nada, o que no tienes nada que decir, que no es lo mismo. O que te duele un brazo, o una pierna o el alma, que no es lo mismo, aunque duela. O que el tiempo no ayuda porque está lloviendo, o no llueve pero amenaza lluvia, o se acerca la tormenta y esa presión atmosférica te aplasta, te hunde, te anula o te elimina, que no es lo mismo, pero duele igual.
Hay momentos tontos, o tontos momentos, que son lo mismo pero no lo son. Hay momentos y momentos y momentos, y ahora mismo es uno de esos momentos que no sabría definir, pero la verdad es que ni se me ocurre nada, ni el tiempo ayuda, la tormenta está ahí encima y a parte de dolerme todo, seguro que por la tormenta, estoy en un momento tonto en que no se me ocurre nada, o simplemente se me da por decir una sarta de tonterías como las que estoy diciendo. De todas formas seguro que la pintura merece ser admirada, y de paso yo, aprovecho para saludaros a todos los que me seguís y tenéis la paciencia de leerme y aguantarme. Y después de este pseudo lamento no me queda nada más por hoy que despedirme y desearos, buenas noches y buena suerte.

martes, 2 de junio de 2009

Por qué la esencia de los sueños...


Morfeo e Iris
Pierre-Narcisse Guérin (1.811)



Morfeo e Iris. Morfeo, en la mitología griega, dios de los Sueños, hijo de la Noche y del Sueño. Iris, en la misma mitología, mensajera de los dioses y encargada de conducir las almas hasta los infiernos, hija de Taumas y de Electra. Sirven ambos para acompañar este poema surgido, como casi todos, cuando la noche ya ha culminado su hora mágica y suenan y avisan lejanas las tres campanadas: ¡A dormir! ¡A la cama! ¡Hasta hoy...hasta mañana! Morfeo me avisa e Iris me trae un mensaje ¿de quién será? ¿de algún dios o de alguna arrepentida alma? La verdad es que es a esa hora , más o menos, cuando "alguien" me dicta un poema. Yo simplemente lo paso al papel por si , también a "alguien", le gusta , le divierte o lo disfruta. Y si no es así que me lo diga, yo inmediatamente le mandaré un mensaje a Iris y ella sabrá lo que ha de hacer.



Por qué la esencia de los sueños
se disipa como la bruma
al alcanzar la noche su mañana
y muere tras las primeras luces
sumida en las sombras del olvido
olvido que llama raudo a los pliegues de mis sábanas.

Por qué la esencia de los sueños
se rebela tras horas de intensas pesadillas
o mansamente se desliza hacia las sombras
cuando el sueño cubre de besos el rostro
rostro de la añoranza y el recuerdo.

Por qué la esencia de los sueños
no se aferra, ni se incrusta,
ni se adhiere
a los momentos, a los instantes
o a las horas de los tiempos
fijando paso a paso, verso a verso
a aquel momento de retorno en que volví
emulando a un reflejo
a aquel segundo de una vida
que quedó prendido de una caricia
de un enfado, de un beso
o de un regreso
a aquella escena, que aún de cuento,
la hizo real, tan real como mil muertes.

Por qué la esencia de los sueños
no despierta cuando sueñas
para evitar en su regreso
contar la historia de los cuentos, que al dormir,
noche tras noche,
inútil e irremediablemente,
sueño.

Francisco Vila
"Por qué la esencia de los sueños..."
A Coruña, 21-05-09 (03:32h)


lunes, 18 de mayo de 2009

A Mario Benedetti, poeta

El poeta viajero
1890
Gustave Moreau



Ha muerto otro poeta.
O quizás no ha muerto,

sólo viaja,

su destino: el infinito y las estrellas...



A Mario Benedetti, poeta
Francisco Vila, 18 de mayo de 2009

jueves, 14 de mayo de 2009

A Emílio Dopico Dorrío... además poeta


Poeta muerto llevado por un centauro
1890
Gustave Moreau



Ha muerto un poeta.
La tierra cubrirá unos versos
que florecerán al alba.

A Emilio Dopico Dorrío... además poeta.

Francisco Vila 14 de Mayo de 2009

martes, 12 de mayo de 2009

Te busco en las noches...

El crepúsculo, óleo
1882 William Bouguereau


Te busco en las noches
cuando los murciélagos enloquecen el aire

y vuelan y vuelan sin tregua

la obscuridad inmensa.


Te busco en las noches, amada

siempre

bajo un manto de estrellas

y como compañía únicamente

tu silencio, tu mirada

y tus besos que se encienden en mi mente.


Te busco en las noches

y busco tus carícias, mis caricias

tu piel

tus jadeos, tus suspiros

y el sudor que nos abriga.


Francisco Vila
(Del libro de poemas "Siempre, es un Adverbio de Tiempo", A Coruña 2002)




lunes, 11 de mayo de 2009

Hay una muerte...


Hero (1.898)
Sir Lawrence Alma-Tadema



Hay una muerte secreta
que atraviesa el corazón
en espirales
cuando el Amor deja escapar su sonrisa
y sustituye al silencio
por su ausencia
indefinida.
Francisco Vila
("El jinete que cabalga nubes en el cielo", Retazos IX. A Coruña 2002)

martes, 5 de mayo de 2009

A ti que habitas en la nada

Sombrero verde, óleo.
Lilla Cabot Perry, Boston (1848-1933)




La verdad es que estoy enfrascado en un libro de relatos, pero de vez en cuando los versos vuelven, retornan a mí y me es imposible evadirme de ellos. Por lo tanto dejo todo lo que estaba haciendo y escribo un poema que alguien, en otro mundo, en otra vida, en otra realidad paralela, me dicta. Y escribo y escribo, escribo siempre yo o mi otro yo, sinceramente, no lo sé.



A ti que habitas en la nada
que observas estática
desde el mundo onírico de los sueños.
A ti que sin decir palabras
desde el borde exterior del horizonte del silencio
me haces temblar de emoción
cuando te pienso
me haces temblar con sensaciones de amor y odio
cuando te siento.
A ti que estás ahí
y ya no estás por más que quiero
a ti te invoco desde lo más profundo de los tiempos
que un día fui y fuiste y fuimos
y sin saber cómo
desaparecimos de aquel universo de planetas
y estrellas y cometas que giraban sin descanso
que vagaban errantes el espacio
a ti te invoco y te pregunto sin respuestas
¿Por qué la noche acudió a tu silencio
obscureciendo el abismo insondable del universo de galaxias
y planetas?
¿Por qué la luz de miles de soles se apagó
en un ocaso sin retorno
en un ocaso sin remedio?
A ti que estás ahí ¡contesta!
que aunque sé que no hay respuesta
quiero que sepas que aún estoy aquí
habitando, solo, este universo
de galaxias
de estrellas y planetas.
Francisco Vila. A Coruña, abril 2009.

miércoles, 29 de abril de 2009

Yo le compré al cielo...

By the Wayside 1912
John William Godward




Creí verte asomada
transparentando la luna
el perfil de tu cuerpo
y tú vuelta hacia mí sonriendo
cómplice de mis miradas
cómplice de mis deseos.
Hoy sé que no estás
que te has ido
hoy sé que en realidad eras un sueño
fuiste simplemente una ilusión
que comenzó ilusa en una orilla
junto al mar de los deseos.

Francisco Vila
(Versos del poema "Yo le compre al cielo las Pléyades", A Coruña 2002)

lunes, 27 de abril de 2009

La avenida está vacía


Gran Vía
Antonio López

La avenida está vacía
sólo la brisa mueve las ramas

de los tristes árboles

que alegran el paseo en la mañana.


Un coche madrugador

o que aún no se ha acostado

un transeúnte
con su destino marcado
¡...son las seis! ¡Llegaré tarde!


Dos camiones a lo lejos
uno se aleja, la basura

otro regando las calles se acerca

¡Está bien, que queden lavadas!

Están ahí, amenazan, se acercan
las calles vacías, en una hora

estarán llenas.


Hace media hora

la vida dormía, descansaba

ahora mismo se lava

se afeita, se viste

desayuna

y a la calle.

En una hora estaré entrando

si no ¡Llego tarde!


Las calles aún vacías
se desperezan

en las esquinas bostezan

se apagan las farolas

pues el sol se abre paso

sobre los jardines y el campo.

Y un murmullo lejano

crece y crece

hasta hacerse inhumano.

Las calles vacías dejaron paso

a las sonrisas y al llanto

autobuses que pasan, paran

y descargan su jaleada carga.


La avenida está llena.
La avenida vacía

se inundó de repente

de un sonido atronador

tremendamente aterrador, humano.

Francisco Vila (A Coruña, marzo 2007)

martes, 21 de abril de 2009

Y volví a aquel lugar...


Dante Gabriel Rossetti




Y volví a aquel lugar
con la imaginación
y el recuerdo.
Volví solo
volví casi sin aliento
corrí en tu busca
buscando y rebuscando
entre las arenas y el viento.
A dónde has ido
a dónde has escapado
a dónde huyeron tu sombra y tu luz
y tu memoria.
A dónde te alejaron la ansiedad
y el clamor de las hojas del invierno
pues
el calor del verano derritió en mi boca
la humedad más ardiente
de tus besos
y el sonido de tu voz diciéndome
¡Amor! ¡Amor mío, hoy y siempre!

A dónde has ido
quiero soñar contigo otra vez
de nuevo ver tus ojos que me miran
ver el sol a través del brillo de tus lágrimas
quiero soñar contigo junto a mí
en la distancia.

A dónde has ido
quiero estar contigo
aunque no sepas
que en lo más profundo de mi mente
los murmullos de los sueños me han contado
que en aquel lugar
el día y la noche se cruzaron
y surgió el alba en tu sonrisa
y el ocaso de mis horas se detuvo
y no fue un cuento
ni fue real
pero todo fue y nada ocurrió
en aquel lugar a donde he vuelto
en aquel lugar
donde el tiempo era nuestro
en aquel lugar en donde
nunca jamás
la luz del sol volverá a amanecer.


Francisco Vila. A Coruña, abril 2009.

martes, 14 de abril de 2009

Tus ojos, tu mirada

Sir Lawrence Alma-Tadema



Tus ojos
tu mirada
esa luz que ilumina tu sonrisa
cuando me ves
cuando me miras
¡Hola! ¡Buenos días!
¡Vaya, hoy algo te pasa!

Tus ojos
tu mirada
esa luz que al final del saludo
ilumina mi sonrisa
da vida a mi vida
inaugura el regreso del recuerdo
del sabor de los besos
del calor de los abrazos
de la ilusión de dos palabras.

Tus ojos
tu mirada
tu sonrisa
tu fresca y sincera sonrisa
tu ceja, arqueada cuando reclamas
atención , seriedad
un halago
un a ti siempre... , disimulado
un tal vez, quizás
sin mencionarlo.
O es simplemente la ilusión
de un iluso
que sabiéndose perdido
se aferra al sueño inalcanzable
de la ilusión más tenaz
cuando mirándome al espejo
me digo y me repito
¡No es posible, jamás lo ha sido!
ni ayer, ni hoy, ni mañana,
siempre seré
Peter Pan.

Francisco Vila. Pontedeume-A Coruña, abril 2009

jueves, 2 de abril de 2009

Cuando un lago desaparece

Praia

Alfonso Daniel Rodriguez Castelao

(Siglo XX. Técnica mixta sobre papel)



Dicen que algunos lagos desaparecen , como es el caso del lago Jackson en Florida (USA), y ese fenómeno se conoce con el nombre de Sinkhole.
En el caso del lago Jackson ocurre cada veinticinco años. Como si destaparan el desagüe, el agua desaparece en un remolino hacia un oscuro y profundo agujero, todo ello en unas pocas horas. Luego, poco a poco, vuelve a llenarse. Así es la vida, desaparece pero siempre queda la esperanza de que en algún momento vuelva, y sobre todo, que siempre estará ahí.


Te dije ... ¡Adiós!
¡Adiós!
Se oyó tu voz a lo lejos
y la luz de tus ojos
inundó de sombras
la sonrisa de mis días.

Francisco Vila, A Coruña 2002
(Retazos VIII, de "El jinete que cabalga nubes en el cielo")

martes, 31 de marzo de 2009

El Lenguaje Sutil


Laureano Quesada, un amigo. "Maternidad", óleo.




Dicen...

Dicen que en el olvido
las distancias aumentan.
Recuerda los instantes
y se volverán eternos.




Espero el beso...

Espero el beso, la caricia
la sorpresa.
Espero con ansiedad
el regreso.
Desespero.




Maldita vida...

Maldita vida
que he tenido que morir
para vivir siquiera.


Francisco Vila
(Poemas de "El Lenguaje Sutil", A Coruña 2006)

lunes, 30 de marzo de 2009

Mi Mar (A la Ría de Ferrol, en tierra celta)


Se oyen voces a lo lejos:
¡Nueve brazas…! ¡Los bajíos!
¡Acantilado a estribor!
¡Con cuidado, la entrada se estrecha!

Cuentan las leyendas
de historias y de sueños
que el mar se partía en dos
al tensado de cadenas.

Mar de “adentro”, mar de “afuera”
mar tranquilo, mar salvaje
mar a fin de cuentas.

Cuentan las leyendas
que en las noches de luna
y de estrellas
al partirse el mar en dos
se cubría de diamantes “la estrecha”.

Y son recuerdos, que no leyendas
que al final del cálido estío
ardían las aguas sobre la arena
con fuego verde de llama espesa.

Y al arribo del galeón
con la tripulación de vuelta.
Al arribo del pesquero
que la lonja ansiosa espera
la mar se calmaba
las olas serenas
las aguas tranquilas
que embravecidas eran
descansaban entonces
bañando los muelles
de la ría entera.

Mar de “adentro”, mar de “afuera”
mar tranquilo, mar salvaje
mar a fin de cuentas.

Un castillo, dos castillos
son cerberos de presa
que guardan la entrada y la velan
con cadenas de hierro y piedra.
Es al mar, a ese mar
al que guardan.
A esa ría y a los puertos
a quienes velan.

Mar de los Sargazos
en tiempos de tormenta
mar de mis recuerdos
donde navegaron mis juergas.

Mar de puertos pequeños
de mil barcas, de cien veleros
mar de mi vida, de mis amigos
mar interior del mar abierto.

Y desde lo alto vigilante
como un faro entre tinieblas
una ermita lo ilumina
y cien mil almas lo desvelan
a esa mar
a mi mar
al mar
donde el Atlántico se estrecha.

Mar de “adentro”, mar de “afuera”.
Mar a fin de cuentas.

Francisco Vila ("Mi Mar", A Coruña, enero 2009)

jueves, 26 de marzo de 2009

... y mil y una sonrisas



Cierta vez, alguien me preguntó que por qué yo no pintaba siendo de Ferrol, cuna de muchos y grandes pintores. Yo le contesté que en dibujo hice mis pinitos, cuando era joven, pero que me decanté por las letras, también cuando era joven. Y me dí cuenta que me expresaba mejor escribiendo, que se me entendía mejor, que me sentían más y mejor. Por esa razón aquí sigo, seguiré estando y hasta que el cuerpo aguante. Por cierto el de la foto soy yo en un concurso de pintura, Plaza de Armas de Ferrol, año aproximado 64/65. Pobre iluso, lógicamente no gané pero sí estuve muy bien acompañado. Alguien se acordará de aquel momento, si es así, un beso de mi parte.



Quince años, mi vida en un balcón
en mi esquina me olvido y te quiero.

El balcón, tantos días
tantas horas y allí, tras los siglos
el silencio, el secreto, la sonrisa
las notas a escondidas.

Desde el balcón aquellos días
tu mirada en la mía
enfrente una calle, una esquina
en la esquina, huidiza, mi mirada
hacia ti y contigo.

Hoy al abrigo de los siglos y los días
tu recuerdo me recuerda
unos rostros, tus amigas, mis amigos
los domingos al cine, el cuartel
el tren, su silbido, mi ilusión
tu sonrisa, mi primera sonrisa.

En mis ojos hoy se acumulan
tu mirada, tu recuerdo
y mil y una sonrisas.

Dedicado a Sarô Müngaz Mêderbuz (Lefor, Egipto 1.865)
Francisco Vila. "Quince años", poema.
("Las cárceles del viento", libro de poemas. A Coruña 2004)

Le dijo la brisa al viento


Le dijo la brisa al viento

Tengo miedo de no ver la noche
de no saber cuando a ti me acerco
de no saber cómo es tu rostro
de no saber si debo permanecer lejos.

Tengo miedo de esas nubes que me traes
desde tan lejos
de esas olas que acompañas en silencio
de esos campos que azotas en silencio.

Tengo miedo de las aves en el cielo
que cabalgan sobre ti al acecho
de esos truenos que son la voz de tu luz
en el silencio.

Tengo miedo de tus dedos retorcidos
que atraviesan los bosques destrozando las ramas
en invierno
de esos cantos ululantes que arrancas de los árboles
al cielo.

Tengo miedo, le dijo la brisa al viento
de no saber si me ahogarás con tus dedos
de no saber si me llevarás lejos
de no saber si alguna vez podré besar el cielo.

Tengo miedo viento
tengo miedo
pero aún así, te necesito, te deseo y te quiero.

Francisco Vila. "Tengo miedo"
("Ebernach, las memorias de un druida errante", poemas. A Coruña 2002)

miércoles, 25 de marzo de 2009

Los sueños rotos



























La noche ha caído sobre la vida

las luces del destino han agotado su aceite eterno
el aliento cálido de la garganta fresca ha expirado su último suspiro
el valor del corazón guerrero se ha convertido en recuerdo.

Y aquellas manos...
aquellas manos recias y fuertes que sostuvieron las armas en la lucha
yacen inertes, quietas, frías y duras como piedras
agarrotadas, hundidas, aferradas a la tierra.

Y allá a lo lejos los últimos sonidos de los cascos de los caballos
de los vencidos que se alejan
y aquí el silencio, el frío y el miedo de las almas que se quedan.

Y aquí los cuervos, las alimañas, los gusanos y la tierra
y la sangre que la cubre, que la tiñe y que la abona.

Y un silencio inmenso que grita y clama: ¡Victoria!... ¡Deshonra!

Y a lo lejos el triunfo, las miserias, los honores y la gloria
el sol, las nubes, el mar y las olas.

Y un viento frío, desnudo, ululante, fugaz y traidor
y una luz sin día y sin noche
cubren los campos de recuerdos feroces, valientes y violentos.

Recuerdos que quisieron ser futuros.
Recuerdos que quisieron ser el mundo, el poder, la fuerza, la ilusión.
Recuerdos que se apagaron como luces de lámparas sin aceite.
Recuerdos que vivieron efímeros recuerdos de vidas que se fueron.

Y aquí se quedan la noche, la lluvia, el fango y una soledad que ahoga,
y miles de cuerpos que ya no ríen, ni lloran,
que sólo miran con sus ojos fríos
estos extensos campos verdes, serenos,
donde al fin duermen, miles de sueños rotos su sueño.

Francisco Vila. "Los campos de la vida y de la muerte"
("Ebernach, las memorias de un druida errante", A Coruña 2002)

lunes, 23 de marzo de 2009

Y parece que fue ayer






















El otro día buscando unos papeles, que al final no encontré, descubrí , mejor dicho recuperé parte de mi pasado más reciente. Y digo más reciente porque sólo han pasado, más o menos, veinte años. Qué son esos años comparados con la inmensidad del océano, decía alguien que no quería bañarse. Pues la verdad es que son los suficientes para darte cuenta de que la vida hay que vivirla intensa y diariamente. De la mejor forma posible sin irrumpir como un elefante en una cacharrería en las vidas ajenas, que ahora se lleva mucho, y pareciéndonos mal que a alguien se le ocurra preguntarte simplemente -¿Qué, cómo te va la vida?- pregunta el amigo que te encuentras por la calle después de algún tiempo sin veros-.
-¡Y a este qué c... le importa!- es lo primero que piensas al oír su voz-.

Estos de la foto son amigos y compañeros, a los que, aunque haya pasado mucho tiempo sin que nos hayamos visto, nunca les contestaría ni pensaría como ya he dicho antes. Todo lo contrario me alegraría mucho de verlos.

Ahí están Cesar Cambeiro y Roberto Gómez, dos buenos actores de cine y televisión. Y Rus Gonzalez -Moro, Teresa Taboada, Mar de Santiago, Luisa Fernández Miranda y Agustín Hervella y Carlos Carretero.Y los que ya no están entre nosotros, Mª Xosé Fernández y Xosé Rey. Y mi buen amigo, a la par que compañero, Ernesto Regueiro con su barba y melena de aquellos tiempos revolucionarios, teatralmente me refiero, y el que esto escribe a su lado, con el pelo bastante más oscuro que ahora. Y por último decir que sigo considerando a Rosalía de Castro como la poetisa gallega por excelencia, pero hay otra que para mí es una prolongación de ella aparte de amiga y gran persona, y en aquellos tiempos compañera en la farándula, Eva Veiga.
Todos formábamos parte de la compañía de teatro de O Facho en A Coruña, dirigidos por otro gran compañero y amigo, Antón de Santiago. Con él hemos seguido haciendo teatro formando parte de su Compañía de Apropósitos Nito; con lecturas dramatizadas del Tenorio en su compañía Cara de Plata e intentando desafinar lo menos posible en obras de Zarzuela con la Compañía Ofelia Nieto. La cuestión no es el tiempo que ha pasado, si no lo rápido que lo hemos sufrido y disfrutado. Pero bueno ¡Que nos quiten lo bailao! Desde aquí, un saludo cariñoso a todos mis compañeros, a ellos les debo todo lo que he disfrutado y aprendido el mundo de la interpretación y lo sigo haciendo.

miércoles, 11 de marzo de 2009

Sangre celta en las venas


La noche ha caído sobre la vida
las luces del destino han agotado su aceite eterno
el aliento cálido de la garganta fresca ha expirado su último suspiro
el valor del corazón guerrero se ha convertido en recuerdo.

Francisco Vila ("Ebernach, las memorias de un druída errante",
libro de poemas. A Coruña 2002)