
Me lees tus sueños
lees tus deseos, tus destinos
y tus cientos de ilusiones
alegre y triste
ansiosa y fuerte
débil y profunda.
Entre poema y poema
el humo del pitillo
va describiendo en tu rostro
el misterio
de las brumas mágicas del tiempo.
Sigues desgranando en versos
esos pensamientos de tus dudas
y aciertos
desnuda frente al silencio
con la atención y la intención
de llegar muy lejos.
Lees y lees
narrando los cuentos de una historia
de diez historias y un cuento
disfrutas disfrutando los versos
y yo en silencio te escucho,
me arrepiento del pasado
que recuerdan los versos,
del presente lejano, tan lejos,
del futuro perdido que busco
y no encuentro.
Me voy, lo siento
y tu silencio me olvida como yo lo intento
te oigo, cierro mis ojos y olvido los tuyos
que eran verdes, azules o tal vez,
no sé, quizá negros.
Francisco Vila
("Siempre, es un Adverbio de Tiempo", poemario, A Coruña 2002)