
William Adolphe Bouguereau
Le Ravissement de Psyche
Quién no ha sentido
en un instante de su vida
retornar la vida en un recuerdo.
Dicen que antes de dejar la vida,
en un instante,
esa vida pasa rauda ante tus ojos.
Quién no tardó una vida
en descubrir o redescubrir el amor
y en un instante lo perdió.
Cuántos querían vivír
y estaban vivos
y en un instante, antes o después
se habían ido.
"Dame un instante de tu vida
y te haré feliz... "
cuántos han oído esta frase
y han dicho: ¡Te lo doy, es tuyo!
y un instante después: ¡... maldita sea, QUERÍA SER FELIZ!
Fue un instante antes cuando oí aquel silbido
fue quizás un zumbido y un instante después
un dolor punzante atravesó mi pecho
y en un instante de un instante
la obscuridad del sueño más profundo
inundó los sueños de un pasado
de un presente y un después.
Quién no lloró por los instantes perdidos
por los instantes ausentes,
momentos de momentos,
sueños imposibles de sueños inconclusos.
Quién no pensó alguna vez
que los instantes buenos o malos
reales o inciertos
dulces o crueles
sinceros, falsos o ingenuos
puedan llegar a convertirse
en un instante
... en eternos.
Francisco Vila (Octubre 2010)
Le Ravissement de Psyche
Quién no ha sentido
en un instante de su vida
retornar la vida en un recuerdo.
Dicen que antes de dejar la vida,
en un instante,
esa vida pasa rauda ante tus ojos.
Quién no tardó una vida
en descubrir o redescubrir el amor
y en un instante lo perdió.
Cuántos querían vivír
y estaban vivos
y en un instante, antes o después
se habían ido.
"Dame un instante de tu vida
y te haré feliz... "
cuántos han oído esta frase
y han dicho: ¡Te lo doy, es tuyo!
y un instante después: ¡... maldita sea, QUERÍA SER FELIZ!
Fue un instante antes cuando oí aquel silbido
fue quizás un zumbido y un instante después
un dolor punzante atravesó mi pecho
y en un instante de un instante
la obscuridad del sueño más profundo
inundó los sueños de un pasado
de un presente y un después.
Quién no lloró por los instantes perdidos
por los instantes ausentes,
momentos de momentos,
sueños imposibles de sueños inconclusos.
Quién no pensó alguna vez
que los instantes buenos o malos
reales o inciertos
dulces o crueles
sinceros, falsos o ingenuos
puedan llegar a convertirse
en un instante
... en eternos.
Francisco Vila (Octubre 2010)