
Gustave Courbet (1854)
Es tan inmenso el vacío
entre mis manos
que me duelen los dedos
al querer sujetar al tiempo.
Es tan rotunda la realidad
entre mis sienes
que los sueños se quiebran
al intentar imaginar al tiempo.
Es tan cruel la sinceridad
con que me miento
que mis ojos se han secado de lágrimas
que me ayuden a ver pasar al tiempo.
Es tan real, tan real, la realidad del tiempo
que no comprendo el valor que le doy
a imaginar un beso
a soñar un cielo
o a escribir desesperado estos versos.
Francisco E. Vila