martes, 3 de marzo de 2009

El Corazón del Tiempo III



Un sólo gesto

Un sólo gesto
llenaría el vacío de las sombras
con mil soles
uno sólo llegaría para inundar de luz
la penumbra de las rosas rojas
en la hierba.

Una mirada aislada
unos ojos que sin mirar
iluminasen de interés el aire
que rodea mi aliento casi ahogado
darían un sentido a mis sentidos
una razón sin disculpa
a mis temores.

Tengo frío, tiemblo
necesito el olor de tus olores
el sabor de tus sabores
tu voz
el sin fin de tus reproches
o nada.

Simplemente necesito
la ausencia de vacío
en el aire que respiro
en tu presencia.

¿Dónde estás?
Necesito respirar cuando tú vuelvas
¡Vuelve!

Francisco Vila ("El Corazón del Tiempo", poemas. A Coruña 2003)