lunes, 5 de agosto de 2013

Por qué lloras...




Retrato de mister James
René Magritte 1937


Por qué lloras
-le preguntó la imagen al reflejo-
lloro por mi vida
-le contestó a través del espejo-
por la vida que fui,
que soy
y por la vida que tal vez alcance a ser algún día.
Lloro por tu imagen
porque es posible que un día quizás ya no te vea,
porque no sé quién soy,
ni quién seré mañana
o dentro de un instante
cuando desaparezca mi reflejo.
Lloro porque no fui quien debería
y es por ello que hoy contemplo esta imagen
desconocida.
Lloro porque la soledad inmensa
que me rodea, olvidando que aún estás ahí
incrustado en el abismo de un reflejo,
me arrastra mar adentro
en un barco que navega a la deriva
acechando desde el puente que gobierna
a esta vida.
Vida, aléjate del espejo
déjame conseguir que jamás vuelva a ver
cómo llora
mi reflejo.

Francisco E. Vila (2013)

3 comentarios:

Maruja Quesada dijo...

¡Qué bonito poema, Francisco!
Me ha gustado mucho por el sentimiento que tiene.
Un beso.

Fernanda Hermida dijo...

Alguna vez podría haberme identificado con este poema.
Maravilloso modo de reunir las palabras, que además de tremenda coherencia, se enlazan en ondas de armonía por las que navega la idea hasta llevarla a su puerto.

Francisco Vila Fuentes dijo...

Gracias a las dos. A tí Maruja, por el retraso perdoname, pero el humor últimamente me acompaña a ratos. Pero sigo estando aquí. Gracias.
Y a ti Fernanda gracias por entender el sentido de mis versos, a veces demasiado escondído, pero tú lo entiendes. Gracias y nos vemos el jueves, como siempre.