martes, 11 de diciembre de 2007

A Carlos Barcón












La primera vez que pude contemplar la obra de Carlos Barcón me quedé impactado con la energía que emanaba de sus lienzos. Eran, como si toda la carga vital y destructora de una tormenta inundase cada cuadro. Los trazos se convertían en relámpagos que rompían los paisajes en miles de partículas ígneas, inundando de luz y sombras hasta el más diminuto poro del lienzo. Desde mi punto de vista es un pintor vitalista, arriesgado, desenfrenado y valiente. Todo lo contrario de lo tranquilo que parece hablando con él.


Tú no pintas, pintor...

Tú no pintas, pintor

extiendes partículas de sueños
que explosionan imprecisas

sobre el blanco virgen

del lienzo.

Tú no pintas, pintor

trasladas la fuerza de la tormenta
y del trueno

al desierto blanco
del cielo.

Tú no pintas,
pintor
simplemente con los ojos y el pincel
de un dios,

creas.


("Poemas de otoño" Francisco Vila. A Coruña, Diciembre 2007)