jueves, 20 de diciembre de 2007

A las ausencias


Hay momentos, unos más que otros (me refiero a los momentos), en los que las ausencias se sienten más, más profundamente. Diría el poeta: que mucho más adentro, en lo más profundo del corazón de los recuerdos. Hay circunstancias que a veces obligan a las ausencias a dejarse ver con más descaro y arrogancia, unas veces son viajes inesperados, otras veces enfermedades estacionales, las menos de la veces son por cansancio, y las menos todavía por indiferencia. Así que a todas aquellas personas que por uno u otro motivo, y sobre todo en estas fechas, tengan que conformarse con los silencios de las ausencias y poco más, les dedico los dos poemas siguientes. De esta forma espero y deseo que puedan soportar el frío, aguantar el viento y dejar que el tiempo les reponga un sueño.


A la vuelta de las horas

A la vuelta de las horas

al regreso de un momento

le confesé al viento mis recuerdos

y me contestó la ausencia

con silencios y silencios.

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Hoy he visto al infinito


Hoy he visto al infinito

abrazado a la distancia.

Le decía en un susurro

entre sollozos y temblores

¡Me voy, tal vez vuelva!

Entre tanto no te alejes

por si al regresar te pierdo

escondida

en los confines del universo.


(Ambos poemas pertenecen al libro: "El Lenguaje Sutil" de Francisco Vila. A Coruña, 2006)