miércoles, 8 de mayo de 2013

Cobijada en telarañas de cristal…







Cobijada en telarañas de cristal,
la espesa niebla,
recorría anhelante y sigilosa
los senderos de hojarasca
del olvidado esquío.
Y escondido en la nívea alfombra
del prematuro invierno,
el indeciso otoño,
llora la ausencia de las risas y los llantos
acurrucado al abrigo
de unas tímidas y gélidas brasas.

Dónde estás Amor,
que la brisa te reclama.
Dónde estás Amor,
que en los sueños ya te apagas.

Dónde estás Amor,
que el ahogo en mi pecho ya se escapa.
Dónde estás Amor, a dónde huiste
que las luces de la aurora ya se acercan
iluminando los últimos rincones del recuerdo,
iluminando las sombras de los sueños
que despiertan
arrancando del olvido, a jirones,
las caricias y los besos que me dabas.

Dónde estás Amor…
a  dónde has ido.

Francisco E. Vila

1 comentario:

Fernanda Hermida dijo...

¡Que bello lo que escribes, Francisco! y ¡qué bello sentir!, aunque a veces haya de ser ausencia y nostalgía.